26 de diciembre de 2016

Las edades del escritor

Creemos que todo escritor, si no es un caso anómalo de precocidad o de retardación, suele iniciarse en su carrera entre los 15 y los 30 años de edad, se halla en su plenitud entre los 30 y los 45, recibe su consagración entre los 45 y los 60 y se prodiga en adelante. 
Gonzalo Sobejano, 1967
Nietzsche en España.

20 de diciembre de 2016

En verdad, usted no es un fanático

o el violento cósmico que encendía los corazones

En verdad, Vd. no es un fanático, como me había sido descrito: yo le podría definir mejor como lo contrario del fanático. El fanático excita los espíritus; usted enciende los corazones. El fanático quiere persuadir; Vd. quiere convencer, solamente convencer –y es por lo que usted tendrá éxito… Tiene delante una tarea enorme, pero a pesar de su fuerza de voluntad, no le considero a Vd. un hombre violento. Ya sabe la distinción que hace Goethe entre violencia y violencia. Hay una violencia que viene del caos, y que conduce al caos, y hay una violencia cuya esencia es formar el cosmos, y él decía de ésta: «Trabaja ordenando toda forma, e incluso a gran escala no es violencia». Es en esta significación cósmica que yo le sitúo entre los hombres que construyen y no entre los violentos.
Carta de Houston Stewart Chamberlain a Adolf Hitler en 1923.


Pérez Maseda, Eduardo. 1983. El Wagner de las ideologías (evolución intelectual y pirueta política). Nietzsche – Wagner, Ministerio de Cultura, Madrid. 

10 de diciembre de 2016

Hacerse editor

Para Jason Epstein, creador del sello Anchor Books (...) y quien fuera durante muchos años director editorial de Random House (cuando decir esto era decir algo importante), «la edición de libros es por naturaleza una industria artesanal, descentralizada, improvisada y personal; la realizan mejor grupos pequeños de gente con ideas afines, consagrada a su arte, celosa de su autonomía (...). Si su objetivo primordial fuera el dinero, estas personas habrían elegido otras profesiones». Esto coincide con lo que sostenía Giulio Einaudi: el verdadero editor no es el que sale al encuentro del gusto del público (...) y que se alinea a la moda para producir lo que más se vende (...), sino «el que introduce en la cultura las nuevas tendencias de la investigación en todos los campos: literario, artístico, científico, histórico o social, y trabaja para que emerjan los intereses profundos, aunque vaya a contracorriente. En vez de suscitar el interés epidérmico, de secundar las expresiones más superficiales y efímeras del gusto, favorece la formación duradera».
Juan Domingo Argüelles
"El negocio editorial", 
Revista Texturas, nº 30, 2016.

29 de noviembre de 2016

¿Éxito filosófico?

La fórmula del éxito, no ya del éxito literario y seudofilosófico sino la del Éxito con mayúscula sería entonces la siguiente: escribir de tal modo que nuestros escritos puedan rezumar pasión y razón a la vez. Forma nietzscheana con fondo tolstoiano. ¿Podré lograrlo algún día?

14 de noviembre de 2016

Hacerse escritor

El escritor que evita asistir a los talleres de literatura (o cualquier otra actividad que congregue a escritores) probablemente añade dificultades a su tarea. Es fácil dejarse engañar por la leyenda de, pongamos, Jack London e imaginarse que la mejor manera de hacerse escritor es siendo marino o leñador. Jack London vivió en una época en que los escritores eran héroes populares, cosa que no son ahora, y en que la técnica no era tan importante como lo es actualmente. Y si bien no hay duda de que fue un hombre noble y trágico, también es cierto que era más bien malo como escritor. Unos cuantos profesores le hubieran venido muy bien. Hemingway dijo en cierta ocasión que «la mejor manera de hacerse escritor es lanzarse al mundo y escribir». Pero resulta que su manera de hacerlo fue irse a París, donde vivían muchos de los grandes escritores, y estudiar con la teórica más importante de su época: Gertrude Stein. Joseph Conrad, a quien se suele tener por un gran solitario, trabajó en estrecha colaboración con Ford Maddox Ford, H. G. Wells, Henry James y Stephen Crane, entre otros. En el círculo de Melville estaba Hawthorne. Casi todos los grandes escritores han estado relacionados con alguna dinastía literaria.  
(…) 
Mucha gente –incluidos algunos profesores de Escritura Creativa- se pregunta si realmente se puede enseñar a escribir. Esto no ocurre con la pintura ni con la composición musical. La literatura ha ido siempre tan ligada al «genio» o a la «inspiración» que la gente suele dar por supuesto que este arte no se puede transmitir mediante los métodos que se han empleado con otras artes. Este parecer puede ser cierto en parte; quizá la habilidad de escribir ficción es menos específica y aprehensible que la de pintar o componer. Pero el que se dude que se pueda enseñar a escribir tiene también, creo yo, causas históricas, al menos en parte. Antiguamente, las escuelas de pintura y de música cumplían directamente funciones religiosas y políticas, cosa que no ocurría con la poesía o la ficción. Porque la Iglesia y la ciudad-estado de Florencia necesitaban el arte de Giotto, Giotto enseñaba sus métodos (…).

31 de octubre de 2016

En el futuro nos alabarán

Por una memoria histórica del futuro.

Tal vez no las próximas generaciones, pero sí las siguientes, cuando el "diluvio" haya pasado y el recuerdo borrado, comprado, idealizado. Como hoy se alaba a los conquistadores. Porque no: no nos culparán, no nos odiarán. Incluso un nuevo clasicismo nacerá. El futuro, como el pasado, como el presente, es sinónimo de impunidad. ¿Hace falta decirlo? ¡Cuéntense, pues, todas las lágrimas! Si "ya no hay locos", que al menos haya contables

28 de octubre de 2016

El hombre y la prostitución

España es un país de puteros. En el último estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas sobre Actitudes y prácticas sexuales, de 2008, el 24,6% de los hombres reconoció haber tenido alguna vez en su vida relaciones sexuales con una persona a la que habían pagado por ello. Un porcentaje que, con toda seguridad, es más elevado y es, con bastante diferencia, el mayor de Europa. Pero lo más preocupante de todo es que está aumentando. (...) Como explica Gómez, somos un país en que apenas ha habido una educación afectivo-sexual que criticara la relación de explotación que existe cuando un hombre paga por tener sexo con una mujer. Cuando se habla de prostitución la mayoría de hombres dicen siempre lo mismo: “Mientras sea libre y consentido no me parece mal”. El problema es que la inmensa mayoría de las mujeres que practican la prostitución lo hace porque no les queda más remedio. (...) La prostitución responde a una relación de poder, del hombre hacia la mujer. El hombre cree mostrar su virilidad, su fortaleza comprando sexo de pago, aunque en realidad, como asegura la psicóloga, lo que muestra es una debilidad: “Todo eso es un síntoma de que algo está fallando en ti, es un gesto de debilidad porque no quieres enfrentarte a un igual”.
El Confidencial, 2015. 

19 de octubre de 2016

Marc Chagall

¿De dónde había sacado yo que la voz no sólo sirve para chillar y discutir con mis hermanas? Tenía una buena voz y cantaba tan alto como quería. En la calle, todos los transeúntes se daban la vuelta sin darse cuenta de que se trataba de una canción. Se decían entre ellos: «Está loco, ¿por qué chilla?». Me había comprometido a ayudar al cantor y, los días de fiesta, toda la sinagoga y yo mismo escuchábamos atentamente el flujo de mi voz de soprano. Veía en la cara de los fieles sonrisas, concentración, y soñaba: «Cantaré, seré cantor. Entraré en el Conservatorio».
En nuestro patio vivía también un violinista. No sabía de dónde había llegado. De día, empleado en una ferretería; por la noche, enseñaba a tocar el violín. Yo lo rascaba un poco. Aunque tocara cualquier cosa y de cualquier manera, él me decía siempre, a la vez que iba marcando el ritmo con su bota: «Admirable». Y yo pensaba: «Seré violinista, entraré en el Conservatorio».
En Lyozno, en cada casa, los padres, las vecinas me invitaban a bailar con mi hermana. Tenía cierta gracia con mi pelo rizado. Pensaba: «Seré bailarín, entraré...», ya no sabía adónde.
De día y de noche hacía versos. Decían que eran buenos. Pensaba: «Seré poeta, entraré...». Ya no sabía por dónde encaminarme. 
Marc Chagall, 1921
Mi vida,
Acantilado.

17 de octubre de 2016

Libros en venta

Hace unos meses empecé a vender a librerías de segunda mano de mi ciudad algunos de los libros que tengo en casa y que o bien ya no me gustan, si es que algún día me gustaron, o bien me gustan pero no lo suficiente como para no preferir el dinero. Parte del cual, por cierto, lo estoy invirtiendo en otros libros: de Nietzsche, sobre Nietzsche o relacionados de algún modo con Nietzsche (estoy pensando por ejemplo en Wagner, o en Hesse). También de segunda mano, por regla general. Aunque siempre hay alguno que casi nadie tiene (ni las bibliotecas), o si lo tiene no se quiere deshacer de él, y hace bien, de modo que no queda más remedio que comprarlo nuevo. Aquí, por ejemplo, tenéis una rara avis.

Doy por sentado que la mayoría de los libros que me quedan por vender y que he subido a Wallapop no interesarán a los lectores y lectoras de este blog, y haréis bien, pero aquí dejo el enlace por si acaso hay alguno que sí (lo malo son los gastos de envío, un añadido de 2,5 euros mínimo). Es posible que más adelante suba alguno mejor, o al menos no peor :o)

¡Ah, y también está en venta una colección de cd-libros de música clásica de un buen amigo mío al que no le vendría nada mal el dinero! Si Josef Knecht levantara la cabeza... Y alguna cosilla más que no son libros.


Estos, sin embargo, no los vendería por nada del mundo,
algunos porque son prestados (je...), y otros porque... 
antes los dono a una biblioteca pública, el primer 
o segundo mejor invento de la humanidad.

11 de octubre de 2016

Autoempleo en Santa María de las Hoyas

En una pequeña localidad situada al sureste de la provincia de Burgos y conocida como “la puerta del Cañón del Río Lobos”, ofertan en régimen de alquiler una carnicería, un bar, una casa rural y una vivienda con capacidad para 5 personas. Estos recursos pertenecen a un mismo propietario que, por circunstancias familiares, ya no puede estar al frente de los mismos. El precio de todo sería de 800€ al mes.

Yo me apuntaría de tener un socio/a con coche :P

9 de octubre de 2016

Vanidad

Relativistas que te dicen cómo has de vivir.
Humildes que dicen saber de la vida más que tú.
Realistas de una única realidad.

6 de octubre de 2016

Democracia cultural

En cuanto la población adulta pudo ser educada hasta el límite de su capacidad intelectual (a veces trascendiendo ese límite), fue posible una genuina democracia.
Arthur C. Clarke, 1986
Cánticos de la lejana Tierra.

5 de octubre de 2016

Contra el capitalismo y más allá

De un comentario mío en el blog de Loam sobre las causas del cambio global en general y del cambio climático en particular:

Y añado: no solo el modo de producción capitalista es la causa, aunque sea la principal y última, sino también, y antes que ella, el modo de producción patriarcal o comunismo primitivo (con su invención e implantación progresiva de la caza y de la propiedad privada, empezando hace cientos de miles de años por la primera propiedad que fueron la mujer, los hijos y los seres vivos), el modo de producción esclavista y urbano, el modo de producción feudal y también, allí donde ha sido posible la expansión (en la hasta ahora bloqueada isla de Cuba por ejemplo no), el modo de producción socialista o capitalista de Estado (URSS). Las raíces políticas del cambio climático habría que buscarlas todo lo profundo que se pueda, pues afectan a todos los modos de producción practicados a gran escala. Estos no cambian, se acumulan
Lo que hace que el crecimiento exponencial y el gran deterioro antropogénico del último siglo sean algo nuevo en la historia de la humanidad no es tanto el sistema económico, que también, como el acceso masivo a los combustibles fósiles (energía barata) y el sistema industrial y tecnológico que lo hace posible. Esos serían, en mi opinión, los factores diferenciales. Es cierto que todos los factores se realimentan entre sí, pero donde me gustaría hacer hincapié es en el hecho de que dado un mismo número de máquinas, de personas y de barriles, cualquier sistema tiende a ser igual de ecocida mientras no se critiquen y se pongan en cuarentena también una infinidad de instituciones precapitalistas y presentes en las más variadas culturas y tiempos, si bien en grados diferentes. Entre ellas: la jerarquía, la centralización, la propiedad, la domesticación, el patriarcado, el natalismo. Aunque esto lo sabes mejor que yo, y varias décadas antes que yo.
Lo digo no porque no quiera acabar con el capitalismo, sino porque considero que este solo es la punta del iceberg, aunque la punta, sin duda, haga más daño que todo el témpano. ¡Que se lo digan al Titanic! También lo digo porque contra el capitalismo están muchas personas, pero no todas buscan lo mismo, y conviene estar alerta ante los diferentes anticapitalismos para que no nos seduzcan (¡ni mucho menos lo digo por ti!) aquellas alternativas que, si bien están en contra también del capitalismo que nace en la Edad Moderna, no lo están sin embargo de otros tipos de opresión e irracionalismo, tanto conocidos como por conocer (tradicionalismo, new age, ecototalitarismo, comunismo autoritario).

Según Kirkpatrick Sale (After Eden: the evolution of human domination, 2007), habría que remontarse unos 70.000 años para encontrar algunas de esas causas primeras o lejanas a las que me refería antes. Lo que ayer empezó con la caza indiscriminada y antiecológica de grandes animales no humanos, hoy continúa, de manera amplificada y perfeccionada, bajo el capitalismo. Pero en el fondo sigue prevaleciendo el mismo principio egoísta y energívoro, el cual aún no hemos sabido anular. Y no se trata de echarle la culpa a nuestra naturaleza humana para dejar las cosas como están, como hacen el cientificismo y su aliado el conservadurismo, sino de encontrar todas las causas para así proponer y practicar la mejor alternativa posible y en las mejores condiciones intelectuales posibles. Porque el capitalismo terminará algún día, pero si no estamos atentos (que no lo estaremos, aunque esa es otra tesis para otro momento), no pasará lo mismo con sus atávicos e incontables rescoldos.

Creo que, por regla general, iremos hacia una especie de capitalismo de Estado más o menos ecototalitario (aunque no necesariamente de tipo nazi, estalinista, etc., al menos no en todas partes), es decir, hacia un sistema económico cada vez más planificado, y tendente quizá a cierta descentralización, que no socialización, a largo plazo (empezando por la independencia de Cataluña y acabando, algunos siglos después, en un nuevo feudalismo), todo ello con tal de 1) hacer frente al decrecimiento económico que viene y a la escasez creciente de recursos, y 2) evitar una vez más el reparto de las tierras y la autogestión. Y en efecto, eso puede acabar siendo peor de lo que tenemos ahora. De hecho es lo más problable, a mi juicio. Tanto en el rico norte como en el pobre sur.

1 de octubre de 2016

Barra lateral

Por algún motivo, ha desaparecido una parte de la barra lateral, la más importante de hecho: la lista de blogs amigos y recomendados. Voy a esperar a ver si vuelve. De lo contrario, no sé si me acordaré de todos :(

30 de septiembre de 2016

Educados para ser violentos

En gran medida educamos a nuestros niños en la violencia contra los seres humanos, contra la naturaleza. Quemamos los bosques, contaminamos el aire, esquilmamos el mar, somos testigos indiferentes de masacres lejanas, criticamos otras ideas, otras maneras de sentir. Esto puede llegar a insensibilizarnos. El que haya niños violentos es un mal que está en la sociedad. Y ésta les teme, los rechaza y los condena. Existe una profunda hipocresía. Los planteamientos socioeconómicos y educativos son fomentadores de comportamientos desviados y de carreras disociales y delincuenciales. Posteriormente, se exige que se les encierre en prisiones (…). Pese a las múltiples evidencias, siempre habrá quien, para ahuyentar miedos subconscientes o para hacerse de oro encontrando la «piedra filosofal», -es decir, la piedra angular de la ciencia-, verá en el criminal una maldad ontológica grabada a fuego en el alma o, en su versión moderna, en el código genético. 
Javier Urra, “Agresividad y violencia”, 
en La psicología que nos ayuda a vivir, 2007. 

Memoria familiar

Leyendo acerca de los "métodos disciplinarios utilizados por los padres", concretamente sobre el "modelo autoritario", el que más se ajusta a mi familia, matices y particularidades aparte, tanto la nuclear como, en mayor o menor medida, la extensa: 

Tipo. Sometimiento temeroso a las exigencias de los padres. Trato estricto, imperioso, severo. Se utiliza la coacción, la fuerza, el chantaje emocional... Ridiculizar, corregir en exceso y reprochar. (...) Se presta apoyo instrumental, pero desvirtuado por su crispación. El hijo no es libre para expresarse y actuar. Límites sin libertad. No se refuerzan sus éxitos, sino que se castigan los fracasos. Se ponen «etiquetas negativas» a la personalidad del niño. 
Qué creen los padres. Los niños no han de pensar, tienen que obedecer. Los mayores hemos de tutelarlos y decidir por ellos. 
Qué genera en los hijos. Percepción de los padres como hostiles. Resentimiento. Fracaso en las variables de competencia social. Falta de espontaneidad y de orientación propia. Atribución de su conducta a fuentes externas de control. Dificultad para interiorizar valores morales y éticos. Escasa motivación de logro. Bajo rendimiento escolar. Pobre ajuste socioemocional. Agresividad y rebelión. Ira, testarudez. (...) Introversión, sumisión temerosa. 

María Jesús Álava Reyes (dir.), 2007
La psicología que nos ayuda a vivir. Enciclopedia 
para superar las dificultades del día a día, 
La esfera de los libros, Madrid.

29 de septiembre de 2016

27 de septiembre de 2016

26 de septiembre de 2016

A Carl von Gersdorff desde Selva Negra

(...) Aquí llueve casi siempre, pero me adentro en el bosque bajo la lluvia y está siempre precioso y tranquilo.

Tu fiel amigo que se acuerda de ti

                                                             F N

Lunes, 19 de julio de 1875.